Gran Pajatén

Riqueza y orgullo del Perú - Gran Pajatén

Departamento: San Martín, s. XIII d.C.

Fecha de emisión: 23 de noviembre de 2011

Código catálogo: KM# 361

Grabador: Eduardo Paredes Medina

Cromo Riqueza y orgullo del Perú - Gran Pajatén

Especificaciones Técnicas

En el anverso se observa en el centro el Escudo de Armas del Perú, en el exergo la leyenda “Banco Central de Reserva del Perú”, el año de acuñación y un polígono inscrito de ocho lados que forma el filete de la moneda.

En el reverso, al centro se observa uno de los muros del Gran Pajatén. Al lado izquierdo del GRAN PAJATÉN, la marca de la Casa Nacional de Moneda sobre un diseño geométrico de líneas verticales.

Al lado derecho del muro, la denominación en número, el nombre de la unidad monetaria sobre unas líneas ondulantes y en la parte superior la frase GRAN PAJATÉN S. XIII d. C.

Breve reseña

Fue la cultura Chachapoyas la que construyó el imponente conjunto arquitectónico de Gran Pajatén, situado a una altitud de 2850 msnm. Los Chachapoyas ocupaban sectores norteños de los Andes Amazónicos. Alcanzaron su esplendor cultural alrededor del año 1000 d.C., tiempo en que se estima fue erigido Kuélap. Por lo mismo los inicios de la construcción del Gran Pajatén deben remontarse a por entonces, de no ser en algo posteriores y pertenecer tentativamente a los siglos XII o XIII d.C. Pasadas las centurias y luego de obstinada resistencia, los Chachapoyas fueron incorporados al Incario. Este acontecimiento fue consumado cuando gobernaba el soberano Huayna Cápac (1493-1525). Consecuentemente también el Gran Pajatén terminó por formar parte del Tahuantinsuyo. La irrupción europea debió motivar a que se despoblara.

Tupida vegetación de bosque tropical, que en los Andes Amazónicos alcanza altitudes aún superiores a los 3000 msnm.,
ocultó las soberbias construcciones del Gran Pajatén hasta su descubrimiento en 1963. Algunas exhiben decoración. Se trata de figuras femeninas con el vientre abultado, las que sentadas y con las piernas entreabiertas dan la sensación de aprestarse a alumbrar. Por su semblante solemne, subrayado por la gigantesca diadema que las corona, acaso sean representaciones de la Pachamama o Diosa Tierra.

– Federico Kauffmann Doig

 

 

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